NADA-NADIE-TODO-FRÍO

noviembre 9th, 2010 § Dejar un comentario

Ella hacía NADA por cambiar. Seguía pensando en lo que seguramente NADIE pensaba de ella y así conseguía embrutecerse lo bastante como para poder no pensar mucho en su presente. Hasta el balcón, otrora preciado espacio público en privado, le pareció chico para las idas y venidas que requeriría poder evadirse de sí misma, no digamos para atrincherarse frente al barullo de la vida cotidiana: cotidianidades a barullo. Gritó. Grito y gritó mucho antes de que se la oyera, y siguió gritando cuando llegó él. Le gritó. Últimamente siempre le gritaba. Lo poco que pudo pensarlo, se dio cuenta de que últimamente era hacía mucho tiempo, y no recordaba la última vez que, simplemente, le habló. A él. Y al anterior, y al otro y al otro. Cuando quiso hablar, sus palabras se hicieron añicos contra el eco del estruendo de otro último portazo, aunque tampoco tenía muy claro qué decir. Bien mirado, ahora tampoco importaba tanto. Salió -o entró, ya no estaba muy segura- y apoyó su TODO desmoronado sobre la barandilla. Se agachó deslizando las manos por los balaustres de hierro mientras las luces de la calle iban subiendo lentamente, hasta quedar sentada. Se estiró a lo largo del balcón, los hombros casi tocando barandal y pared, juntó las manos sobre el pecho entrelazando los dedos, como había visto en algún velatorio, cerró los ojos lentamente, intentando ver a través de las pestañas hasta el último momento, y dejó que el FRÍO del terrazo templara su cuerpo.

Advertisement

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

¿Qué es esto?

You are currently reading NADA-NADIE-TODO-FRÍO at a smart chimp.

meta

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.