esperanza
Dijo John Gardner que:
Aunque aprender a escribir es algo que lleva tiempo y muchísima práctica y dedicación, escribir a la altura de los criterios ordinarios de este mundo es algo relativamente sencillo. De hecho, casi todos los libros que uno se encuentra en los grandes almacenes, en los quiscos e incluso en las bibliotecas de las ciudades pequeñas ni siquiera son libros bien escritos; en absoluto. Un chimpancé avispado que tuviera un buen profesor de escritura creativa, y al que de veras le gustara pasar el rato sentado delante de una máquina de escribir aporreando las teclas, podría haber escrito libros infinitamente más interesantes y, desde luego, más elegantes.
Y lo decía el profesor de Carver, así que igual sí que queda lugar todavía para la esperanza… claro que fue profesor también de miles de desconocidos, escritores y no tan escritores, o escritorcillos… y con lo de Gordon Lish, pues Carver tampoco, no sé, igual tampoco tanto… ¿o sí? ¡Vaya lío!
Bueno, yo no tengo profesor, me considero a la altura de un chimpancé avispado, me gustaba escribir antes de aprender a aporrear el teclado, no tengo mucho tiempo libre, así que la ecuación no aventura grandes resultados… ¡pero espero divertirme!

